Oda a tu corazón.
Alicia e Irma son una misma como el agua
es río, mar y lluvia a su albedrío.
Brevemente separadas por espacio en el papel,
un silencio entre palabras, la distancia entre dos letras
y un sonido muy sutil a cierta ciencia en desnivel.
Me refiero a una ya la otra en armonía,
cuan distinta o similar vida en semblanza,
si en belleza ya la una es utopía,
pues la otra es en carácter añoranza.
Su sonrisa es el misterio más cautivo,
que en sus labios tan alegre se dibuja,
pues no sabes si sonríen por alegría
o sólo por ser amables a tu alma.
Con violencia así me invade la locura que provoca
que mi corazón de un vuelco al sentir la euforia en sí,
de tenerla tan presente, que el presente es permanente,
cuya estela tan sonriente hoy me sorprende al soñar.
Ese gesto confabula con sus ojos,
cuando miran de soslayo mis reproches y esperanza de quererla así y amar,
no hay estadio en el que muera o viva la existencia al descubierto,
de esta flama sempiterna, que no tuvo despertar.
Esta niña es la mujer que afirma el mundo,
gran visión meditabunda me provoca en sí al andar,
pues va más allá del sueño superando expectativas,
ya que era más que esperanza: un grave bosquejo del alma.
Tan sólo con su mirada fortalece mi existencia,
Arropando en mi inconsciente inusitado bienestar,
Y que forja con mi sangre esa certeza que bien nace
al entregar la vida por amor, la más noble y bella causa,
la virtud y la humildad que no provoca tal honor!
Si en el tono de su tez así tan blanca es, su silueta,
debía ser un gran poeta si quisiera describir,
y en la oscuridad pudiera su semblante distinguir,
cuyo andar de buen talante de la sien la pulcritud
Por enojo caminante, tan sapiente senectud.
Es la llama de la vela que engrandece así mis ojos
y la lluvia que ferviente su ventana golpetea,
perpetuando ese vaivén de la tormenta,
que se acrecenta luego al otro lado del cristal...
Luz y sombra que las ve y las proyecta,
levemente emancipada y dulcemente predilecta
derramada con lágrimas en mis manos,
por la tinta que informó en líneas, su ser.
- Mimes 2005



